Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Monte Pindo y la vía láctea. Imagen nocturna.Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Galicia está repleta de incontables tesoros. Es tan increíblemente rica y sorprendente que es complicado elegir por donde empezar a enseñaros todo lo que nos ofrece. Hemos escogido un “Monte sagrado”, ligado a nuestros orígenes celtas y al origen geológico de nuestra tierra encantada: El Monte Pindo.

Monte Pindo entre un mar de nubes

Orígenes del Monte Pindo

La historia comienza hace aproximadamente 325 millones de años cuando nace Pangea como único continente. Dos enormes continentes Laurasia y Godwana colisionaron y se situaron bajo el microcontinente Armórica, donde estaría situada la parte occidental de Galicia. Las elevadas temperaturas generadas por este choque provocaron una intrusión de magma granítico en otras rocas dando origen de esta forma al Monte Pindo.

Incendio en el Monte Pindo – 2013

Esta fotografía del devastador incendio del año 2013 nos hace volar al pasado. Sí, el Monte Pindo era un volcán. En la actualidad la masa externa del volcán ha desaparecido y solo queda su base de granito. En pocos lugares se puede observar de manera tan clara y magnífica el ascenso del magma granítico. La ruptura del macrocontinente Pangea hace 200 millones de años y otros movimientos tectónicos lo fueron perfilando. El relieve gallego acabó por completarse hace 65 millones de años, cuando el choque del continente Eurasia con la placa de Iberia formó la cordillera Cantábrica y todas las montañas gallegas.

Formaciones de granito en el Monte Pindo

El Olimpo Celta

El macizo montañoso del Pindo se eleva alcanzando los 642 m de altura a escasos 2 km del mar. Las formas de su relieve granítico son realmente espectaculares y de un extraordinario valor geológico. Su variedad y singularidad genera paisajes surreales que despiertan la imaginación.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

El Monte Pindo es el lugar de Galicia donde más formaciones antropomorfas y zoomorfas se pueden contemplar. Cuenta la leyenda que las piedras son en realidad espíritus de los druidas y héroes celtas que adoptaron estas formas para permanecer toda la eternidad en este mágico lugar mirando al fin de la Tierra. Dicen que al colocarte frente a la piedra vertical más grande de todas denominada el druida podrás hacer una pregunta y la respuesta aparecerá en tu mente.

Formaciones graníticas. Monte Pindo

El Monte Pindo, conocido también como “Olimpo Celta” o “Monte Sagrado”, está situado entre los municipios de Cee, Dumbría, Carnota y Mazaricos. Junto a la Playa de Carnota forman parte de una Zona de especial de Conservación, dentro de la Red Natura 2000.

El culto a las piedras era una práctica común entre los celtas. Para ellos representaban la fortaleza y la resistencia. Todo parece apuntar a que el Monte Pindo era considerado sagrado antes de la llegada de los romanos a Gallaecia.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Es un destino que os fascinará, subir al alto de A Moa y contemplar las impresionantes vistas de la Costa da Morte merece mucho la pena.

A Moa y la playa de Carnota al fondo. Monte Pindo

En la parte norte, cruzando campos y verdes valles nos encontramos con el río Xallas. El Monte Pindo ha hecho que este río sea especial ya que es el único en Europa que desemboca en el mar en forma de cascada. La caída de más de 30 metros desemboca en un pozo que recibe el nombre de Cadoiro y que alcanza los 16 metros de profundidad. La Cascada del Ézaro es una explosión salvaje de naturaleza.

Cascada del Ézaro. Monte Pindo

Antes de convertirse en cascada, su caudal es retenido por cuatro embalses: A Fervenza, A Ponte Olveira, Castrelo y Santa Uxía. Toda esta zona bañada por el río es de una gran belleza y riqueza. El Xallas y el Monte Pindo han formado una asociación perfecta y han creado juntos una belleza paisajística sin igual. El agua ha ido modelando las piedras a lo largo de los años y ha creado piscinas naturales de aguas cristalinas. El conjunto es un espectáculo de altura, una maravilla natural que no os debéis perder.

Rio Xallas. Monte Pindo
Río Xallas. Monte Pindo

Rutas en el Monte Pindo

El ascenso al Monte Pindo os llevará unas dos horas. La forma física y el ritmo de cada persona pueden aumentar o disminuir este tiempo. El recorrido está señalizado en la mayor parte del camino. El desnivel de la subida es importante pero no es un trayecto con mayores dificultades.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota


La ruta más común es la que sale desde el pueblo de O Pindo. Antes de llegar a la cima pasa por O Pedrullo, Chan de Lourenzo o la figura del Xigante. Casi al principio del camino os encontraréis con numerosos molinos de agua en estado de abandono y una cueva que servía de refugio a los “foucellas”, republicanos que se escondían en el Monte Pindo durante la Guerra Civil española.

Mapa de las rutas en el Monte Pindo

Otra de las rutas sale desde la aldea de O Fieiro, cerca del embalse de Santa Uxía, y permite acercarse al Castelo de Penafiel y a la Cova da Xoana, una de las más sorprendentes formaciones naturales. Hasta A Moa el camino está claro y bien señalizado. La siguiente parte de la ruta que es circular está menos transitada y las señales se pierden por momentos. Aún así el camino merece la pena. Llevad pantalones largos y suficiente agua, es una ruta bastante larga y la vegetación hace que en ocasiones desaparezca el sendero. No vayáis sin GPS.

Rutas por el Monte Pindo. Al fondo la Playa de Carnota

Desde Quilmas, Valdebois o Chan das Lamas también podéis ascender al Pindo y llegar hasta A Moa.

Si se os ocurre caminar de noche tenéis que tener mucha precaución para no perder el camino. Llevar unas buenas linternas y, por si acaso, unos buenos sacos de dormir 😉

Luna sobre la playa de Carnota

A Moa

A Moa es el punto más alto del Monte Pindo. En ella encontraremos sobre 200 pías, especie de bañeras naturales que son fruto de la descomposición química del granito. Según la leyenda A Moa es un altar de fecundación. El agua de sus pías está bendecida por los dioses y tiene propiedades mágicas. Si el agua es de siete pías distintas las propiedades de esta son aún más fuertes. Antiguamente acudían los matrimonios estériles a curar sus males.

A Moa. Monte Pindo. Un mar de nubes cubre la playa de Carnota

Las Murallas

En la cumbre del Monte Pindo aún se pueden observar parte de unas murallas ciclópeas (hechas con grandes bloques de piedra, sin argamasa) que hacían de A Moa un lugar casi inaccesible. Hay hipótesis que apuntan que podría tratarse de un oppidum, refugios fortificados en las partes altas que datan de los siglos IV-VI.

Restos de muralla. Monte Pindo

Tors o O Pedrullo

Aquí podemos ver unas formaciones que parecen torres o dientes de sierra que podrían haberse formado durante los períodos fríos del Pleistoceno. Los tors son relieves residuales que se producen por afloramientos de materiales de mayor dureza y más resistentes a la erosión como por ejemplo el granito. Aquí podemos encontrar los restos del Castillo de San Xurxo.

O Pedrullo. Monte Pindo

O Castelo de San Xurxo

Este castillo formaba parte de una red de castillos costeros construídos por orden del obispo Sisnando II en el S.X para combatir los ataques marítimos de los vikingos y los sarracenos.
En una piedra se conserva una enigmática inscripción medieval: “REIS OBISPOS PRESBÍTEROS TODOS POR PODERES RECIBIDOS DE DIOS EXCOMULGARON AQUÍ ESTE CASTILLO”.

Parece que se refiere a la excomunión que emitió Diego Gelmírez, arcebispo de Santiago, contra el conde de Traba en 1130. Cuentan que otros 2 castillos formaban parte también de este lugar y esta misteriosa inscripción podría considerarse una evidencia de sus existencia.

O Pedrullo. Monte Pindo
Vistas al fin del mundo (Finisterre) desde el antiguo Castillo de San Xurxo.

Chan de Lourenzo e O Xigante

Antiguamente había una explotación de wolframio que había en esta zona, a unos 400 m sobre el nivel del mar. Aquí se encuentra “O Xigante” que es una formación antropomorfa de las más famosas del Monte Pindo.

Volando sobre Chan de Lourenzo. Monte Pindo

Chan das Lamas

Es una gran llanura que nos encontramos antes de subir al Monte Pindo. Está a unos 200 m de altura sobre el nivel del mar. Desde este aquí podemos contemplar una imponente vista del lugar.

Chan das Lamas. Monte Pindo
Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

O Castelo de Penafiel

Los restos del pico Peñafiel apuntan a que probablemente aquí hubo una antigua construcción en el altomedievo. Este castillo sería destruído por los Irmandiños.

Pico Penafiel. Monte Pindo

A Cova da Xoana

Esta misteriosa cueva de origen estructural atraviesa de lado a lado la montaña. Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo las meigas realizaban aquelarres en “A Cova da Casa da Xoana” o “Revertedemos” durante la noche de San Juan. Después aprovechaban sus escobas para darse un estupendo paseo por tan idílico y mágico lugar. Otros relatan que los antiguos habitantes de la zona usaban la cueva como crematorio, incinerando los cadáveres ya que no había cementerios.

Cova da Xoana. Monte Pindo

O Outeiro Narís

Es una formación antropomorfa de las más espectaculares del Monte Pindo. Está situada en el Valle encantado. También se conoce como O Coloso.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Curiosidades y anécdotas

O Medallón das Sete Pitas

A finales del siglo XIX se encontró un medallón de bronce en el Monte Pindo, cerca de la cascada de Ézaro, pero desapareció sin dejar rastro durante la Guerra Civil. En él había una representación en relieve de 7 aves. Este hallazgo aparece descrito y dibujado por primera vez en el libro Antigüedades de Galicia de Barros Silvelo publicado en A Coruña en 1875. Es uno de los tesoros más míticos y rodeados de enigmas del Monte Pindo.

Hay muchas interpretaciones sobre el significado de este medallón, la más extendida es que se trata de las Pléyades, pero la realidad es que el misterio todavía no ha sido desvelado.
Hace unos años se realizaron réplicas a partir del dibujo conservado. Algunas incluso se han llegado a vender a los vecinos y a la gente que estuviese interesada. Son obra del artesano Pablo Leal y llevan el sello de Artesanía de Galicia.

Dibujo Medallón das Sete Pitas

Vinkingos por la zona

“En el puerto natural de Quilmas, en la alta Edad Media, se detenían naves normandas para ser reparadas y carenadas, también para hacer incursiones por el interior, lo mismo que los vikingos, árabes y turcos, incluso se piensa que en el estuario del río Xallas, al desembocar en O Ézaro, llegó a existir un pequeño astillero en donde los invasores construían naves con el apoyo de los forzados naturales del lugar.” Así explica César Antonio Molina en su libro “Viaje a la Costa da Morte” como los vikingos construían y reparaban sus naves en el astillero del pueblo.

Quilmas desde el Monte Pindo

Os Foucellas

Durante la Guerra Civil y la represión franquista fueron muchos los que se refugiaron en las cuevas del Monte Pindo. Permanecían escondidos entre las piedras del Olimpo Celta. Todo el mundo tenía a algún miembro de la familia oculto en el monte. Las mujeres izaban una especie de tela blanca cuando había visita falangista por el pueblo. A los republicanos que estaban en el monte durante el enfrentamiento bélico se les conocía con el nombre de los “foucellas”. Su situación era muy complicada, la guerra se alargaba y parecía que nunca iba a llegar su fin, lo único que buscaban era no tener que combatir.

Una noche divisaron dos buques en las Islas Lobeiras. Doce de ellos cogieron dos barcas, previo soborno del vigilante del puerto que alegó que tenia un familiar enfermo en Santiago y tenía que ir a verlo. De este modo, se acercaron al buque faenero “As” y obligaron a su tripulación a subir al otro buque. Llegaron hasta el puerto de Bristol cantando la Internacional y buscando asilo político. Pero Inglaterra se acogió al pacto de No Intervención y los 12 jóvenes fueron repatriados al bando republicano donde finalmente tuvieron que combatir frente al ejército de Franco.

Islas Lobeiras desde el Monte Pindo

Hombres del Neolítico

Fue descubierto un yacimiento arqueológico que sitúa al hombre prehistórico en el Monte Pindo. Restos cerámicos de la Edad de Cobre hablan de la presencia de los primeros hombres que habitaban las cuevas del Monte Pindo. Estos hallazgos se pueden contemplar en el Museo Arqueolóxico e Histórico do Castelo de San Antón.

Amanecer en el Monte Pindo

Propiedades medicinales

Cuenta Pepe o Fieiro que cuando una persona enfermaba y el médico decía que no había nada que hacer lo llevaban a los campos de A Moa. Allí lo tumbaban y marcaban su silueta. Recogían la tierra y la ponían a secar en las piedras de los alrededores. Según la gente mayor del pueblo la tierra iba secando y los enfermos recuperaban su salud.

Si tenéis la oportunidad, no dejéis de subir al Monte Pindo con Pepe o Fieiro. Es un explorador, un guardián de cuentos y leyendas, un conocedor de todos los rincones de esta maravilla natural.

Pías en A Moa. Monte Pindo

Otras leyendas


Con frecuencia las leyendas nacen en lugares donde el misterio envuelve a la naturaleza salvaje, lugares mágicos que llegan a lo más profundo del ser humano y crean la necesidad de relatar historias.

EL tesoro del Cadoiro

Ya hablamos antes de este pozo en el que desemboca la cascada de Ézaro y que tiene 16 metros de oscura profundidad. Cuenta la leyenda que en el fondo se oculta un gran tesoro. El problema viene cuando nos enteramos de que está protegido por tres brujas cuyas siluetas pueden descubrirse en la roca de las paredes circundantes.

Otra versión cuenta que en la cascada existe una puerta mágica custodiada por brujas. El joven que tenga el valor de atravesarla romperá el hechizo y encontrará a una bella princesa encantada. Se casarán y tendrán una enorme fortuna que proviene de las profundidades.

Cadoiro. Monte Pindo

La Reina Lupa

La tradición popular relata que “A Raiña Lupa” tenía un castillo en el Monte Pindo, el castillo de San Xurxo. Cuenta la leyenda que fue sepultada bajo “A Moa” con 7 millones de oro a sus pies y otros 7 sobre su cabeza. Las piedras con forma de gigantes que se encuentran llegando a la cima del Monte Pindo son en realidad guerreros de la Reina Lupa. Defendían los montes situados en las regiones de Finis Terrae y ahora defienden su tumba.

Otra versión es que está sepultada en el Cadoiro con muchas joyas y mucho oro. Ésto podría explicar la leyenda del tesoro del Cadoiro que relatamos anteriormente.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Flora y Fauna del Monte Pindo


En el Pindo conviven cientos de especies de flora y fauna. Su biodiversidad es de una gran riqueza e incluso cuenta con varias especies endémicas. Algunas de ellas están en peligro de extinción. Otras, como el roble enano o Quercus lusitanica, están incluidas en el Catálogo Gallego de Especies Amenazadas, por lo que cuentan con un plan especial de conservación.

En el año 2013 tuvo lugar un incendio devastador que acabó con gran parte de este roble que supone una singularidad biogeográfica.

Incendio Monte Pindo- 2013
Incendio Monte Pindo- 2013
Incendio Monte Pindo- 2013

Fue realmente un desastre ecológico. El lirio de monte también logró sobrevivir al incendio, aunque se encuentra el peligro de extinción en la zona. El Monte Pindo ha recuperado parte de su flora pero han sido numerosos incendios a lo largo de la historia los que han reducido su frondosa y variada vegetación.

Vegetación Monte Pindo
Vegetación Monte Pindo
Flora Monte Pindo

La flora está formada por un bosque mixto de pinos, robles, laureles, abedules, chopos negros y acebos. Abundan los brezos, los matorrales higrófilos, tojos y gran cantidad de helechos y flores silvestres. Hay que destacar el helecho de agua o Isoetes fluitans que es endémico de Galicia. Es una planta acuática y que sólo existe en el río Miño y sus afluentes y en los ríos que desembocan en la Costa da Morte.

Flora Monte Pindo

La fauna es también muy rica y diversa, aunque también sufrió las consecuencias del incendio de 2013. Lobo ibérico, gatos monteses, nutrias, murciélagos, halcones peregrinos o milanos negros son sólo algunos de los animales que viven en el Monte Pindo. Además podréis encontrar gran variedad de invertebrados y reptiles.

Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota
Caballos en el Monte Pindo

Actualmente existe una Asociación Monte Pindo Parque Natural que promueve la declaración de parque natural para el Monte Pindo. Creo que las razones son obvias. Si queréis apoyarlos aquí os dejamos su página web.

Dónde dormir


Os recomendamos dos lugares para quedaros por la zona. La casa rural San Cibrán y los Nidos de Carnota incluidos en nuestra selección de 20 alojamientos originales en Galicia. Son dos sitios de ensueño para completar una estancia sin igual.

Qué ver en los alrededores del Monte Pindo

A lo pies del Monte Pindo se encuentran los pueblos de Caldebarcos y Carnota. Aquí podréis contemplar uno de los espacios naturales más hermosos y ricos de Galicia: la Playa de Carnota y las Marismas de Caldebarcos. Es el arenal más largo de Galicia con más de 7 km de longitud. La zona de marismas de la Playa de Carnota (conocida popularmente como Boca do Río) y su sistema dunar es realmente impresionante, de una gran riqueza biológica y paisajística.
Panchés y su playa, Ézaro y su arenal, pueblos como Quilmas o el Pindo, los embalses y las pozas del Xallas, la playa de Gures, son muchos rincones que descubrir en este lugar.

Playa de Carnota y marismas de Caldebarcos desde el Monte Pindo
Playa de Gures y el Monte Pindo al fondo

Si sois amantes de las leyendas y las tradiciones o si simplemente os gusta la naturaleza en su expresión más salvaje no os perdáis el Monte Pindo y sus alrededores. La belleza de este lugar os atrapará, es como estar en otra dimensión, en otro tiempo, en otro mundo. Realmente es un lugar perfecto para Perder el Rumbo.

Vía Láctea sobre Chan das Lamas en el Monte Pindo

Perder el Rumbo. Monte Pindo. Olimpo celta a orillas de la playa de Carnota

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on twitter
Share on pinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Perder el rumbo te informa que los datos que proporciones mediante este formulario serán tratados por Francisco Arnoso Carregado como responsable de este blog. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que requerimos es para gestionar lo comentarios en este blog. Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Estos datos estarán almacenados en los servidores de dinahosting.com (proveedor del hosting de Perder el rumbo) situados en la Unión Europea.Ver política de privacidad de dinahosting. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y supresión enviando un correo electrónico a info@perderelrumbo.com. Puedes consultar la información completa y detallada sobre privacidad en nuestra política de privacidad.