Turismo sostenible. 7 pasos para viajar de forma responsable

chica disfrutando de una puesta de sol en un lugar tranquilo y paradisíaco. Turismo sostenible. 7 pasos para viajar de forma sostenible. Perder el rumbo

Recientemente hemos escuchado que el volumen de residuos generado por España al año serviría para llenar 2.900 veces el estadio Santiago Bernabeu, 500 veces con basura doméstica y 45 veces solamente con plástico de los hogares. Es impactante descubrir que con la ropa que tiramos se producirían 1.500 millones de vaqueros y que nuestros mares acumulan 8 millones de toneladas de plástico. El Consejo de Ministros en España ha aprobado el anteproyecto de La Ley de residuos, así que es un buen momento para reflexionar y pensar en qué medida podemos aplicar todo esto en nuestros viajes y así contribuir a un turismo sostenible.

Plástico en las playas

Nuestro planeta ya no puede satisfacer la gran demanda de recursos que generamos sus 7.700 millones de habitantes. Se producen más de 2000 millones de toneladas de desechos cada año pero el dato más alarmante es que tan solo se recicla un 16% de toda esa basura. Estados Unidos produce tres veces más desechos que la media global. Las cifras son realmente críticas y preocupantes.

El mundo necesita grandes vertederos y desgraciadamente la mayoría se ubican en África, Latinoamérica y el norte de Asia, donde tienen que gestionar gran parte de los desechos de la humanidad. Esto parece que está cambiando, en Julio de 2018, China prohibió la llegada de «basura extranjera» a sus puertos. El nuevo destino fueron las fábricas y vertederos de países como Filipinas, Malasia o Tailandia, lugares predilectos de las naciones ricas para enviar su basura. Pero esto no puede seguir así, cada país debe ser responsable de sus residuos.

La Estrategia Española de Economía Circular pretende impulsar un nuevo modelo de producción y consumo que aproveche los recursos durante el mayor tiempo posible además de reducir al máximo la generación de residuos. «Desde julio de 2021 no podremos introducir en el mercado productos de un solo uso, como cubiertos de plástico, pajitas, bastoncillos. En general, todo aquello para lo que existen materiales alternativos con menos impacto ambiental», ha señalado Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica. La Lei de Residuos también habla de reducir la emisión de gases invernaderos, mejorar la eficiencia de agua o reutilizar los residuos generados. Pero, ¿cómo podemos aplicar todo esto en nuestros viajes? ¿Es posible viajar de forma sostenible?

¿Turismo sostenible?

Cuando recorremos el mundo debemos ser conscientes del impacto negativo que tiene el turismo en el medio ambiente. Esto debe estar presente en nuestras mentes y en nuestra planificación para tratar de reducir este impacto. Para ello debemos viajar de una forma respetuosa e intentar, en la medida de lo posible, hacer que nuestro viaje sea sostenible.

Cada día existe un número mayor de viajeros, viajar es más sencillo que nunca, hay muchos medios de transporte y cada vez más baratos. Vuelos low cost, 2×1, viajes en familia, en pareja, en grupo… ¿cómo debemos gestionar todo esto?, ¿qué podemos hacer para que sus consecuencias sean menos perjudiciales con el medio ambiente? ¿Es posible un turismo sostenible?

Playa en Papúa. Indonesia. Turismo sostenible

Es complicado, la cultura de masas hace que todos busquemos la opinión de los demás y que muchas veces repitamos conductas, actitudes y, como no, destinos. Cuando vemos a tantos compañeros con blogs de viajes creemos que es algo bueno, porque podemos y debemos diversificar aventuras. Nuestra función de informar y de comunicar nuestras experiencias debería ir más allá y, como amantes de los viajes, de las culturas, deberíamos variar las guías, llamar a la improvisación, al slow travelling y a todo lo que contribuya a hacer de esto algo bueno para todos.

¿Es bueno viajar? Creemos que si, el enriquecimiento cultural, la comprensión de los demás, la concepción del mundo cambia, se hace más abierta y menos reduccionista. Además nos ayuda a apreciar lo que tenemos y a sorprendernos cuando nos encontramos con gente que no tiene nada y te lo da todo. Pero debemos viajar conscientes de que contaminamos e intentar aplacar sus consecuencias. En este artículo intentaremos encontrar un equilibrio, eso sería lo ideal.

7 pasos para viajar de forma sostenible

Limitar en la medida de lo posible el uso del avión

Cuando queremos viajar a tierras lejanas los vuelos son muy contaminantes, por ello, cuantos más kilómetros nos separen de nuestro país de destino más tiempo deberíamos quedarnos en él. Debemos viajar disfrutando de cada lugar, extendiéndonos el tiempo necesario, sin prisas, no se trata de una competición y nadie nos está persiguiendo. No podemos ver todo, es imposible, pero si podemos captar la esencia del país, de sus gentes y ver algunos lugares maravillosos. Debemos disfrutar al máximo de las cosas y de las personas y no correr un maratón para poder marcar 10 lugares más en un impersonal mapa al llegar a casa.

Raja Ampat. Turismo sostenible

Debemos renunciar a todos los vuelos que sean innecesarios. Las escapadas de dos días o tres en avión deben evitarse o, al menos, reducirse en la medida de lo posible. Las aerolíneas de bajo coste y baratas aumentan mucho el nivel de contaminación. No debemos viajar por viajar, debemos reflexionar sobre nuestra elección y no coleccionar destinos como si fuesen sellos. Es mejor hacer un viaje largo y no muchos viajes cortos.

Buscad una compañía aérea que intente reducir el impacto medioambiental y aumentar la sostenibilidad. Es complicado, pero algunas usan motores más eficientes y combustibles más ecológicos para reducir las emisiones de CO2. Otras tratan de eliminar millones de productos de plástico de un solo uso y sustituirlos por papel u otro materiales reciclables. También se preocupan de que los materiales de construcción en sus aviones sean lo más reciclables posibles. Todavía queda muchísimo camino pero está bien que intentemos volar por las que procuran mejorar en este sentido.

El tren es el rey en destinos cercanos, ya que su nivel de contaminación es mucho menor que un avión o un coche. Claro, lo ideal sería viajar en bicicleta o a pie, y ,a veces, también es una opción estupenda de viaje.

Utiliza el transporte público y por qué no, el autostop, ese coche llevará más personas en su interior y el viaje se volverá más sostenible. Si queremos recorrer un país es mejor hacerlo en moto que coger 3 o 4 vuelos internos.

Viaje en tren. Java. Turismo sostenible

El equipaje imprescindible y en clase turista

Cuando llevamos exceso de peso, el avión gasta más combustible. Si reducimos el equipaje ahorraremos una gran cantidad de emisiones de CO2. Cuanto menos espacio y menos servicios utilicemos en el avión nuestras emisiones también se verán reducidas; así, de paso, sacamos la parte positiva a ir espachurrado en la clase turista mientras observamos la comodidad de la clase business. Los vuelos directos siempre son mejores que los vuelos con escalas interminables y, además, son más sostenibles ya que el despegue y el aterrizaje son las maniobras que más combustible gastan.

Existen herramientas online para que cualquier viajero pueda calcular la huella de carbono de su aventura. Atmosfair invita a reducir y a compensar las emisiones de CO2. La web de comparación de vuelos Skyscanner también destaca los vuelos con menos emisiones. Ya existe algún prototipo de avión que funciona con combustibles sostenibles y compensación de emisiones.

Nubes desde el avión. Turismo sostenible

Cada vez más debemos avanzar intentando compensar nuestra contaminación de algún modo. Incluso empresas como Amazon y Global Optimism anunciaron un Compromiso Climático para cumplir con el Acuerdo de París 10 años antes de lo pactado. Su objetivo es invertir en sistemas de energía eólica y solar a fin de utilizar un 80 % de energías renovables en todas las operaciones comerciales para el 2024.

Nosotros, que tenemos productos de Amazon en nuestra web, defendemos que no se abuse de la compra online. También es verdad que mucha gente no tiene acceso a muchos productos por su forma de vida, su aislamiento o por que no tiene capacidad de desplazamiento. Algunos productos tampoco están disponibles en vuestra localidad. Todo hay que hacerlo siempre con medida. Nosotros recomendamos que no hagáis compras diarias por internet, si no que vayáis apuntando lo que realmente os hace falta y hagáis un pedido más grande con varios artículos y así, estaréis consiguiendo los productos que necesitáis pero minimizando el impacto medioambiental.

Evitar los destinos masificados

Los destinos con un turismo masivo agotan los recursos a ritmos acelerados. Los lugares paradisíacos pierden su encanto y el abuso humano provoca fuertes impactos en la naturaleza. Buscar nuevas rutas y destinos alternativos y menos frecuentados frenará esta problemática y, además, disfrutaremos muchísimo más de nuestros viajes. Los destinos son modas. Diversifiquemos la moda. No agotemos los recursos.

Una gran cantidad de lugares del mundo están sufriendo especulación inmobiliaria para alojar a la marea de turistas que las visitan. Grandes inversores compran edificios enteros para transformarlos en alojamientos subiendo los alquileres y haciendo que los vecinos de la zona se muden a otros lugares.

Evita destinos masificados. Cat Tien- Vietnam. Turismo sostenible

Si tu destino sufre de esa especulación no viajes a esa ciudad o pueblo. Si decides hacerlo intenta viajar en temporada baja y, a ser posible, alójate a las afueras, en un lugar bien comunicado y más tranquilo.

Viajar en temporada media o baja es una de las mejores maneras de convertirnos en turistas más responsables. Esto aliviará la masificación en el lugar de destino y además, disfrutaremos mucho más de los espacios y podremos encontrar mejores ofertas.

Eligir alojamientos sostenibles

La industria hotelera en el mundo debe reducir sus emisiones en un 66% hasta el año 2030 para cumplir Los acuerdos de París. Los alojamientos son, después de los aviones, uno de los sectores más contaminantes. El desperdicio de energía y de recursos es enorme. Muchos hoteles cuentan con una certificación ecológica y otros tantos, aunque no cuenten con esta certificación, trabajan por minimizar su impacto medioambiental. Alojarse en lugares eco-friendly, en albergues o en casas particulares es mejor para el planeta. Al fomentar este tipo de turismo sostenible estamos ayudando a promover una red que desarrolla un tipo de turismo basado en el respeto a la naturaleza, a la economía y a las comunidades locales.

Alojamiento turismo sostenible

Hoy en día, gracias a internet, podemos encontrar muchos lugares que nos ayudarán a disfrutar de los viajes reduciendo el impacto en la naturaleza. Para ello debemos elegir lugares integrados en el entorno, que cuiden la biodiversidad y el paisaje. Las energías renovables son la clave en muchos de ellos, utilizando la energía solar o la hidráulica para abastecerse. Los materiales de construcción son orgánicos o reciclados, reduciendo así los residuos generados. A todo esto se une un respeto por la cultura local, contribuyendo a que el consumo y los beneficios repercutan en los comercios autóctonos.

Alojamiento turismo sostenible

Fomentar la gastronomía local

Uno de los mayores placeres cuando viajamos es descubrir la cocina de cada pueblo o lugar, que nos muestra una parte más de su patrimonio cultural. Esto enriquece nuestra experiencia y nos ayuda a establecer una conexión directa con la región y con sus gentes.

Java. Huerta local. Turismo sostenible

Normalmente, la gastronomía típica se abastece de productos de proximidad y de calidad. Nosotros, en nuestros viajes, siempre intentamos comer donde comen los locales, además, suele ser donde mejor y más económico se cocina. Por supuesto, evitamos las cadenas internacionales de alimentación, pero realmente, es algo que hacemos siempre, no comer en grandes superficies es una práctica habitual en nuestras vidas.

Contribuir a la economía local

Comprar una pieza de artesanía local tendrá un buen impacto sobre su economía, aunque no siempre es la opción de souvenir más barata. Muchas veces cuando viajamos observamos productos importados que venden más baratos. Es mejor pagar un poquito más y saber valorar la artesanía hecha a mano por las aldeas o pueblos y, de esa forma, contribuir a que se conserve y se siga realizando.

Tailandia. Turismo sostenible
Tailandia. Turismo sostenible

Di no a ciertas prácticas que contribuyen a poner en peligro ciertas especies. No compres conchas ni ningún producto que venga de la explotación animal. Por supuesto, no comas tarántulas en Camboya u otro tipo de animales en peligro de extinción por el uso y abuso turístico.

Animales en su hábitat natural.. Turismo sostenible

Visita lugares donde cuiden los animales y les ayuden a la reintegración, pero no otros donde los explotan cargando humanos o posando para una foto. No vayas a ver los dragones de Komodo, los tienen empachados a pollo para que no se muevan mientras el turista se fotografía con ellos. Y como estos ejemplos, desgraciadamente existen muchísimos más. Al menos, nosotros, ese tipo de turismo, no lo queremos fomentar.

Pastor Lombok. Indonesia. Turismo sostenible

Si quieres donar hay que hacerlo de forma correcta. No es bueno llevar caramelos o ropa a lugares en vías de desarrollo. Ellos tienen su cultura y deben mantenerla, además, estas donaciones a veces promueven la mendicidad y provocan conflictos en las aldeas. Los mejor es donar a organizaciones locales o a grupos internacionales que cuiden del bienestar social.

Es siempre mejor comprarles algo hecho por ellos, así fomentaremos su creatividad y sus ganas de seguir trabajando y emprendiendo. Por supuesto, acércate a la gente, interésate por su forma de vida, por su cultura, esto será una de las experiencias más enriquecedoras del viaje.

Tejiendo un Sarang. Isla de Flores. Indonesia. Turismo sostenible

Otros hábitos que contribuyen al turismo sostenible

Reduce tus residuos y evita el uso del plástico.

Reciclar ya no es suficiente, lo mejor es utilizar la menor cantidad de plástico posible. Gran parte del plástico que usamos acaba en el mar y otra gran parte nunca será reutilizada. Al principio de este artículo os hemos dejado los datos de residuos del planeta. Realmente debemos hacer algo para contribuir a acabar con este consumismo insostenible.

Si es posible usad una botella de agua reutilizable, siempre que en tu destino sea fácil de encontrar agua potable. También puedes optar por un filtro de agua como Lifestraw, que son muy útiles para viajar a algunos países.

No uséis pajitas para beber, son totalmente innecesarias y no se suelen reciclar.

Utilizad bolsas de tela, ocupan y pesan muy poco y nos serán muy útiles en infinidad de ocasiones.

Intentad comprar productos que no estén envueltos en plástico, y si no os queda más remedio, reutilizar el envase lo máximo posible.

Consumo de agua responsable

Ahorrad agua siempre que podáis. La duchas no deben durar más de cinco minutos, sobre todo cuando os encontréis en lugares donde este bien es escaso. En vuestro alojamiento reutilizad las toallas durante la estancia y no dejéis los grifos abiertos mientras os estéis lavando los dientes o os estéis afeitando.

Las pilas cargadas y recargables

Debería ser obligatorio viajar siempre con pilas recargables. La mayoría están fabricadas con materiales más eficientes y reutilizables que habituales pilas alcalinas. Las pilas son extremadamente contaminantes. Una pila puede contaminar más de 500.000 litros de agua y, por desgracia, muchas de ellas no se reciclan y acaban en la basura normal o en cualquier otro lugar.

Utiliza cargadores solares

La mayoría de energía que utilizamos los seres humanos proviene de fuentes que son contaminantes. Los cargadores solares generan energía renovable y no contaminante. Además no dependerás de un enchufe para poder cargar tus aparatos. Por ahora, estos aparatos no son excesivamente eficientes, pero para cargar un móvil u otro dispositivo similar son más que suficientes.

Evita los protectores solares contaminantes

Más licras para el sol y menos protector solar, sobre todo, si vas a darte un baño después de su aplicación. También puedes recurrir a protectores solares más ecológicos.

Hay lugares en los que incluso se ha prohibido el uso de protectores solares. Nuestras apreciadas licras se vuelven imprescindibles una vez más, a no ser que pretendas convertirte en un camarón.

No dejes huella en el medio ambiente.

Deja todo como lo has encontrado, a no ser que te encuentres basura, entonces si puedes dejar tu huella y limpiarlo.

Bromo. Java

Viaja siempre con educación, respeto y admiración.

El respeto y la admiración por las otras otras culturas y por la naturaleza es la base para recorrer el mundo. No debemos olvidarnos nunca.

Monje budista. Turismo sostenible

Perder el Rumbo. ¿Turismo sostenible? 7 pasos para viajar de forma responsable.

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2 comentarios en “Turismo sostenible. 7 pasos para viajar de forma responsable”

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